Fuentes Secundarias relación entre la alimentación. el cuerpo y la mente.

 Se investigaron varias fuentes de internet (El Espectador, El Tiempo, MinSalud), donde se encontraron los siguientes artículos que abordan la relación que existe entre las emociones y la alimentación.

Emociones y alimentación

Usualmente, el sistema digestivo es asociado como el procesador de los alimentos que a diario son ingeridos. Sin embargo, en el marco de la Semana Mundial de la Digestión, el doctor Álvaro Montenegro, Gerente Médico de la unidad CHC de Sanofi para Colombia y Perú, recuerda otros roles sorprendentes y positivos que desempeña el sistema digestivo.

La digestión no es inmune a las emociones

El papel de la digestión en las emociones es más importante de lo que suele considerarse. El intestino y su población bacteriana, la conexión del cerebro con el estómago, y el hígado son órganos que tienen como trabajo mucho más que desintegrar los alimentos.

Hoy, para iniciar la Semana de la Salud Digestiva, es importante recordar el papel que cada uno de estos órganos aporta en el fortalecimiento del Sistema inmunológico y en la salud mental, que en esta cuarentena se está viendo afectada.

El cerebro y su conexión directa: el cerebro tiene un efecto directo sobre el estómago y los intestinos, cuya conexión se realiza en ambos sentidos. Un intestino con problemas puede enviar señales al cerebro, del mismo modo que un cerebro con problemas puede enviar señales al intestino. Por lo tanto, el malestar estomacal o intestinal de una persona puede ser la causa o el producto de la ansiedad, el estrés o la depresión.

El Hígado generador de bienestar: Dentro de sus más de 500 funciones vitales en el cuerpo, el hígado es quien procesa y almacena los nutrientes de los alimentos que energizan todo el cuerpo, produce proteínas, procesa medicamentos y desempeña un papel vital en la función inmune, además, trabaja 24/7 para la "desintoxicación" natural, incluidos los alimentos  grasos y el alcohol.

El intestino y el estado de ánimo: la mayor parte de la serotonina del cuerpo (95%), un importante neurotransmisor que influye en el estado de ánimo, la mayor parte no se produce en la cabeza sino en el intestino delgado. Un bajo nivel de serotonina puede contribuir a la ansiedad, la depresión y otras afecciones de salud mental. Así mismo, la población bacteriana que vive en el intestino, es el hogar del 70% de nuestro sistema inmunológico, y lo estimula para responder más rápidamente a los patógenos que ingresan al cuerpo y lo atacan.

De la misma manera, el experto indica que las bacterias del intestino pueden tener un papel clave en la forma en que el cuerpo reacciona a algunas condiciones de salud que tienen un impacto en el sistema inmunológico. Y agrega que para proteger estas bacterias en diferentes períodos es indispensable tener una nutrición equilibrada rica en fibras.

“Cuidar la salud del intestino y mantener el equilibrio adecuado de estos microorganismos es vital para la salud física y mental. Algunas de las formas de mejorar la salud intestinal son agregar alimentos fermentados y probióticos a la dieta. Los alimentos ricos en fibra ayudan al crecimiento de la flora intestinal que inclusive pueden estimular el sistema inmunológico.”, puntualizó Montenegro.

El no agregar alimentos ricos en fibra, sumado a la deshidratación, pueden causar estreñimiento. Hay que asegurarse de beber suficiente agua, incluir frutas y verduras, y evitar los edulcorantes artificiales y los suplementos deportivos. Además, los prebióticos como las cebollas, el ajo y las legumbres, alimentan las bacterias buenas en el intestino, restauran la flora intestinal y estimulan el vínculo intestino-cerebro.

Las alertas del sistema digestivo: De esta manera, queda claro que una de las funciones adicionales del sistema digestivo es generar signos de alarma que demuestran que los niveles de estrés y ansiedad están pasándole factura al cuerpo. La acidez estomacal, los calambres abdominales o las heces sueltas podrían ser la forma en que el organismo indica que estos factores externos están teniendo un impacto en su sistema digestivo.

https://www.elespectador.com/noticias/actualidad/emociones-y-alimentacion/

 

Ser más felices, una cuestión de alimentación

Ingerir ciertos nutrientes y alimentarse saludablemente puede ayudar a mejorar el estado de ánimo.

sumir hábitos de vida saludable y comer de forma sana está de moda. Más allá de los beneficios físicos de combinar estas dos prácticas, cada vez son más los expertos que señalan la relación directa entre lo que se ingiere y una mayor estabilidad emocional. Según la dietista integrativa de Harvard Medical School, Neus Elcacho, todo lo que se hace, piensa y se come a lo largo del día aleja o acerca a las personas de la felicidad. “Las emociones forman parte de nuestro organismo, y si comemos muchos azúcares o alimentos procesados tendremos consecuencias a este nivel”, asegura.

utora del libro ‘La dieta de las emociones’, la experta aconseja seguir una dieta consciente, nutritiva y responsable en la que la persona sepa en todo momento que está ingiriendo teniendo en cuenta los valores nutricionales de los alimentos. “La digestión es la base de todos nuestros problemas; en el aparato digestivo es donde se absorben todos los tóxicos y los nutrientes. En el intestino, por ejemplo, tenemos una cantidad de neurotransmisores y hormonas impresionantes, por lo que cuanto más limpio y operativo esté, todo irá mejor”, subraya.

La médica y nutricionista Odile Fernández define estos neurotransmisores como las “moléculas de la felicidad”. Su tarea es la de transmitir todas las acciones ordenadas por el cerebro y modulan las emociones.

Las emociones forman parte de nuestro organismo, y si comemos muchos azúcares o alimentos procesados tendremos consecuencias a este nivel

https://www.eltiempo.com/salud/alimentacion-saludable-mejora-el-estado-de-animo-289562

La importancia de la alimentación saludable en los niños: una inversión para toda la vida

Alimentar a los niños de manera saludable, incorporando productos variados y ricos en nutrientes y, además, generando hábitos en torno al “buen comer”, es fundamental para su salud presente y futura, porque durante la infancia se establecen las bases de una buena conducta alimenticia para toda la vida.

Durante los primeros años, el organismo de un niño se encuentra en crecimiento y formación, razones por las que es más vulnerable ante cualquier deficiencia nutricional. En este sentido, si bien el peso es un factor de análisis importante, no debe ser considerado como el único indicador de que un niño está teniendo una alimentación saludable, dado que existe la posibilidad de que se encuentre en un peso normal para su estatura y edad, pero que no consuma algún grupo de alimentos que sea necesario para su adecuado desarrollo.

Los problemas de desnutrición en los primeros ocho años de vida pueden traer consecuencias devastadoras y duraderas a corto plazo derivando en emergencias como también a largo plazo impidiendo el desarrollo conductual y cognitivo, el rendimiento escolar y la salud reproductiva, debilitando así la futura productividad en el trabajo. Por ello es clave realizar un seguimiento adecuado y corregir hábitos en esta etapa.

Compartimos las principales consideraciones y consejos a tener en cuenta para lograr una alimentación saludable en los niños:

  • Hay que prestar especial atención al desayuno, que es la comida más importante del día. Es por eso que tendrá que ser lo más nutritivo posible (proteínas y fibras naturales) para dotar de energía a los niños.
  • En el almuerzo y cena se sugiere elegir alimentos bajos en grasas saturadas y que contengan grasas Omega 3. Además, es recomendable reemplazar las galletas, chocolates, papas fritas, etc. que se suelen consumir a media mañana o a la tarde por colaciones más saludables como lácteos y frutas frescas.
  • La alimentación global debe ser balanceada, conteniendo vitaminas, minerales, hidratos de carbono complejos y proteínas que proporcionarán un buen crecimiento, una óptima capacidad de aprendizaje y un correcto desarrollo psicomotor.
  • La buena alimentación también reduce factores de riesgo que influyen en la aparición de algunas enfermedades como la obesidad, anemia, caries dental y problemas de aprendizaje escolar, enfermedades del corazón, presión arterial alta, diabetes y el cáncer, que en ocasiones tienen raíces que se remontan a una dieta infantil poco saludable.
  • Una alimentación variada y saludable siempre va de la mano de la actividad física. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños realicen 1 hora diaria de algún tipo de actividad recreativa, ya sea andar en bicicleta, jugar en el parque, patinar, practicar natación, baile o fútbol. En este punto, el rol de los papás es clave para evitar el sedentarismo en sus hijos y motivarlos a que hagan deporte de forma divertida en lugar de pasar toda la tarde frente a una pantalla.

 

http://www.vittal.com.ar/la-importancia-de-la-alimentacion-saludable-en-los-ninos-una-inversion-para-toda-la-vida/

 

Alimentación Saludable Las Enfermedades No Transmisibles (ENT) son la principal causa de enfermedad y muerte en el mundo y en Colombia; su elevada presentación está relacionada de manera amplia con factores de riesgo del comportamiento tales como una dieta no saludable (entendida como la ingesta elevada de grasas saturadas, sal, azúcares y dulces y un consumo insuficiente de frutas y verduras), la inactividad física, el tabaquismo y el consumo abusivo de alcohol. La alimentación, como factor estructural, ha presentado en las últimas décadas modificaciones en sus patrones, asociadas a las transformaciones sociales y demográficas, que han sustituido la alimentación tradicional, basada en su mayor parte en alimentos de origen vegetal (cereales integrales, frutas, verduras de hoja, raíces y tubérculos, legumbres, frutos oleaginosos) por alimentos de alta densidad energética que incluye alimentos de elevado contenido en grasa total y grasas saturadas, azúcares refinados, refrescos y cereales que además son elaborados en complejos procesos industrializados; así

externo. Aquí se describen hallazgos de investigación que contemplan desde características demográficas mismo, es sabido que la población consume niveles de sal mucho más elevados que los recomendados para la prevención de enfermedades y que a nivel mundial, los más afectados por éste fenómeno son las poblaciones pobres que optan por opciones de alimentación más “baratas” siendo generalmente las menos saludables. Lo anterior, constituye en conjunto un factor de riesgo para el desarrollo de ENT como hipertensión arterial, hiperglucemia, hiperlipidemia, sobrepeso u obesidad, enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes mellitus tipo II. P á g i n a | 5 Documento Guía Alimentación Saludable Es sabido, que la alimentación saludable es uno de los factores principales para la promoción y mantenimiento de una buena salud, lo que representaría una reducción sustancial de la mortalidad y la carga de enfermedad a nivel mundial. Las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, varios tipos de cánceres y la obesidad son algunas de las enfermedades que podrían prevenirse con un consumo adecuado de frutas y hortalizasverduras, sumado a la práctica de actividad física regular. En Colombia, la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional, ENSIN (ICBF, 2010) encontró que sólo el 20,5% de los colombianos consumen frutas 3 o más veces cada día y que únicamente 3 de cada 10 personas consumen todos los días verduras y hortalizas, de hecho, sólo el 6,4% lo hacen 2 o más veces. Lo que es más preocupante, es que el bajo consumo de frutas y hortalizas-verduras se agudiza en los estratos sociales bajos y en las zonas rurales donde paradójicamente se producen. La recomendación de consumo mínimo hecha por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) para prevenir enfermedades no transmisibles y mantener una buena salud es de 400 gramos entre frutas y verduras al día. Dado lo anterior, en 2004, la OMS adoptó la Estrategia Mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, cuyos objetivos se orientan a: 1) reducir los factores de riesgo de ENT asociados a las dietas poco saludables y a la inactividad física a través de medidas de salud pública; 2) incrementar los conocimientos y concienciación acerca de la influencia de la dieta y la actividad física en la salud; 3) fortalecer las políticas y planes de acción mundiales, regionales y nacionales para mejorar la alimentación y, 4) seguir de cerca los datos que permitan monitorear el comportamiento de este factor en la morbimortalidad de las naciones (OMS, 2002) . P á g i n a | 6 Documento Guía Alimentación Saludable Como parte de las metas planteadas en ésta estrategia a nivel poblacional, con respecto a la alimentación (OMS, 2002), se presentan las siguientes · Lograr un equilibrio calórico y un peso saludable. · Reducir la ingesta calórica procedente de las grasas, cambiar las grasas saturadas por las insaturadas y eliminar los ácidos grasos trans. · Aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos. · Reducir la ingesta de azúcares libres. · Reducir el consumo de sal (sodio), cualquiera que sea su fuente, y garantizar que la sal consumida esté yodada. A partir de las anteriores premisas en materia de alimentación saludable, a continuación se presentan datos de importancia para el análisis de situación de salud en varios escenarios.

https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/SNA/Guia-Alimentacion-saludable.pdf

Factores influyentes en el comportamiento alimentario infantil

La razón por la que los niños tienen determinadas características en el consumo de alimentos es un tema que preocupa tanto a padres, como a profesionales e investigadores cercanos a esta área de estudio. Aquí se buscó comprender los factores que hoy día son reconocidos como influyentes en el consumo de alimentos por parte de la población infantil. Para ello se revisó literatura científica publicada desde enero de 2002 hasta abril de 2013; la revisión se adelantó en las bases de datos: Scopus, Science Direct, Ebscohost y Redalyc. Se obtuvieron 57 documentos acordes a los criterios de inclusión definidos. Dicho ejercicio llevó a clasificar la información encontrada en condiciones individuales, características del entorno y estrategias frecuentes que pueden influir en el consumo. La revisión realizada permite concluir que hoy en día, más que hablar solo de consumo, la mirada se traslada al comportamiento alimentario. Esto incluye las características de los alimentos consumidos, lugares, experiencias, compañías, entre otros aspectos, que forman parte de un patrón de conducta alrededor de los alimentos. De esta manera, se evidencian campos de intervención e investigación en aspectos tales como conducta alimentaria por género, rasgos genéticos y estado nutricional; también se exploran creencias y experiencias alrededor de los alimentos, grupos sociales influyentes, características organolépticas de las preparaciones y estrategias de promoción que involucran mucho más que trasmitir conocimiento acerca de lo saludable, entre otros. Palabras clave: Conducta Alimentaria, Alimentación, Niño, Consumo de Alimentos (DeCS).

La razón por la que los niños tienen determinadas características en el consumo de alimentos es un tema que preocupa tanto a padres, como a profesionales e investigadores cercanos a esta área de estudio. Aquí se buscó comprender los factores que hoy día son reconocidos como influyentes en el consumo de alimentos por parte de la población infantil. Para ello se revisó literatura científica publicada desde enero de 2002 hasta abril de 2013; la revisión se adelantó en las bases de datos: Scopus, Science Direct, Ebscohost y Redalyc. Se obtuvieron 57 documentos acordes a los criterios de inclusión definidos. Dicho ejercicio llevó a clasificar la información encontrada en condiciones individuales, características del entorno y estrategias frecuentes que pueden influir en el consumo. La revisión realizada permite concluir que hoy en día, más que hablar solo de consumo, la mirada se traslada al comportamiento alimentario. Esto incluye las características de los alimentos consumidos, lugares, experiencias, compañías, entre otros aspectos, que forman parte de un patrón de conducta alrededor de los alimentos. De esta manera, se evidencian campos de intervención e investigación en aspectos tales como conducta alimentaria por género, rasgos genéticos y estado nutricional; también se exploran creencias y experiencias alrededor de los alimentos, grupos sociales influyentes, características organolépticas de las preparaciones y estrategias de promoción que involucran mucho más que trasmitir conocimiento acerca de lo saludable, entre otros. Palabras clave: Conducta Alimentaria, Alimentación, Niño, Consumo de Alimentos (DeCS).

Características individuales Esta categoría abarca aquellas condiciones particulares con las cuales el individuo hace una lectura de su medio hasta procesos de toma de decisiones involucrados en el consumo de alimentos. En el caso de las diferencias por género, las niñas tienden a consumir más frutas y verduras que los niños (7), aunque son más susceptibles a las marcas, incrementando su consumo promedio hasta en 100 calorías cuando los alimentos tienen determinadas etiquetas (8). Actualmente, se reconoce que el género femenino no se basa únicamente en el criterio del sabor para escoger alimentos, sino también en cuestiones como apariencia e implicaciones para la salud. Mientras que en el caso de los niños, las decisiones alimentarias se basan en el sabor y placer antes que en la salud (9,10). Con relación a la edad, a pesar de que varios estudios focalizan sus hallazgos en función del trabajo con escolares o adolescentes, y que son bien conocidas las diferencias en patrones alimentarios de acuerdo a la edad, no se evidenciaron estudios que hicieran explicitas estas diferencias en el campo del comportamiento alimentario. Por ejemplo, en el caso del reconocimiento de la influencia del contexto social, algunos autores reportan que no hay estudios que midan el efecto de esta variable en varias edades y diferentes periodos de desarrollo, aunque se reconoce que hay cambios en la susceptibilidad ante ciertos factores a medida que se es mayor en edad (11). De otro lado, está documentada la existencia.

 

 

ALIMENTOS FAVORECEDORES DE LA PRODUCCIÓN DE SEROTONINA ANTIDEPRESIVOS NATURALES

Alimentos ricos en triptófano para la falta de serotonina La serotonina es un poderoso neurotransmisor, que se sintetiza a partir del triptófano, contenido en los alimentos. La falta de serotonina se relaciona con síntomas de depresión, ansiedad, angustia y tristeza. Los alimentos ricos en triptófano, actúan como antidepresivos naturales, produciendo un aumento de la serotonina, sin necesidad de psicofármacos. Conoce la dieta adecuada para estimular la producción de serotonina.

La falta de serotonina, un neurotransmisor que actúa a nivel cerebral, ocasiona muchos trastornos, entre ellos depresión, ansiedad, angustia, irratibilidad y, en definitiva, tristeza. La serotonina se sintetiza a partir de un aminoácido el triptófano, que debe ser incorporado en la dieta diaria, ya que el cuerpo no lo produce. De tal modo, los alimentos ricos en triptófano funcionan como antidepresivos naturales, sin necesidad de recurrir a psicofármacos Estudios científicos han demostrado que el aumento de serotonina se relaciona con una sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración. Además, la serotonina establece un equilibrio con otros neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, relacionados con el miedo, la angustia, la ansiedad, la irritabilidad y los trastornos alimenticios. Por otra parte, es necesaria para la formación de melatonina, relacionada con la regulación del sueño. También la falta de serotonina se asocia con los comportamientos compulsivos de las adicciones. Entre los alimentos, especialmente ricos en triptófano, que por lo tanto, aumentan los niveles de serotonina, se encuentran el pavo, pollo, leche, queso, pescado, huevos, tofu, soja, semillas de ajonjolí y de calabaza, nueces, maní y mantequilla de maní. Sin embargo, para sintetizar serotonina, el cuerpo necesita además de triptófano, ácidos grasos omega 3, magnesio y zinc. Por tal motivo, alimentos ricos en magnesio como los plátanos, las nueces, las legumbres, las verduras y el germen de trigo, también son considerados antidepresivos naturales, ya que actúan favorablemente, para el aumento de la serotonina. En todo el mundo, los consumidores prestan cada vez mayor atención a las cuestiones que afectan a su salud, y junto a ello existe un creciente interés por los “alimentos que influyen en el estado de ánimo”, alimentos que de forma natural elevan el ánimo. El sector de alimentación internacional envasa ahora estos pequeños “rayos de sol” naturales, solos o como añadido extra en productos de alimentación que ofrecen un “buen snack para levantar el ánimo” entre las comidas. 2 Los neurobiólogos han analizado los vínculos entre lo que comemos y la psicología humana, y han hallado que una combinación de hormonas determina el grado de bienestar de un individuo. Se ha demostrado científicamente que la serotonina y las endorfinas son las sustancias clave que generan sensaciones de felicidad, bienestar y sueño reparador; y, sobre todo, que actúan como analgésicos naturales. El cuerpo humano produce serotonina y endorfinas por sí mismo, pero la producción natural de estas sustancias se ve estimulada por ciertos nutrientes que se absorben a partir de lo que comemos, en lugar de ser generados directamente por el cuerpo. De todo ello lo principal es la proteína triptófano, un aminoácido que es vital para la producción de serotonina. Entre los alimentos que incluyen un alto contenido en triptófano se encuentran el queso, la carne magra, el pescado, las legumbres y las nueces. Sin embargo, comer gran cantidad de esta selección de alimentos no basta para hacernos felices. El cerebro solo puede absorber triptófano cuando se combina con carbohidratos, que son convertidos en azúcar en el intestino. Un nivel incrementado de azúcar en sangre estimula la producción de insulina, y la insulina a su vez hace que las neuronas del cerebro sean receptivas al triptófano, a partir del cual el cerebro crea la serotonina, la hormona para sentirse bien. Cuando nos sentimos frustrados, es nuestro cuerpo el que impulsa las ganas de tomar como “estimulante” una pizza rica en carbohidratos o un pastel de chocolate, para satisfacer su necesidad de despejar el torrente sanguíneo y hacer que nuestro cerebro sea receptivo a la absorción del triptófano que crea la serotonina. En la realidad, a corto plazo, nuestro estado de ánimo lo puede determinar una comida. A largo plazo, organizar de forma sistemática nuestra ingesta nutricional es la mejor forma de mantener constante el nivel de azúcar en sangre, mantenernos de buen humor y no ganar peso en el proceso. La mejor forma de conseguirlo es seguir una dieta que sea lo más equilibrada posible: una mezcla variada y colorida de alimentos que contengan una amplia gama de distintos componentes. Esto debería permitirnos evitar los picos y caídas de fluctuaciones en el nivel de azúcar en sangre, y las variaciones anímicas que causan. Y la palabra “colorida” debería tomarse muy en serio: los colores específicos de los alimentos tienen un efecto beneficioso sobre nuestra mente; así, los alimentos naranjas y rojos estimulan, los azules calman, los amarillos animan, y los verdes ayudan a la concentración. Si adoptamos una dieta equilibrada, hay algunos potenciadores naturales de la felicidad que podemos permitirnos para darle a nuestro estado de ánimo un impulso extra. 3 Los cuatro “alimentos felices” naturales más efectivos son el chocolate, los plátanos, la piña y el chile o el pimiento. El placer del chocolate Con sus cinco acciones diferentes, el chocolate es perfecto para brindar un pequeño estímulo entre las comidas. El azúcar y la manteca de cacao hacen que el cuerpo sea receptivo a absorber triptófano, aumentando así el nivel de serotonina en el cerebro. El contenido de cacao en el chocolate también proporciona estimulante cafeína. Otro ingrediente en el cóctel de felicidad del chocolate es la feniletilamina, un derivado de la fermentación de los granos de cacao, que también eleva el nivel de azúcar en sangre y tiene un efecto excitante, estimulante. Al chocolate se le considera una “droga del amor” natural, porque el organismo humano puede fabricar por sí mismo esta hormona, que libera en mayores cantidades en estados de excitación. Otra ventaja es que la proteína de la leche en el chocolate proporciona exorfina, un analgésico natural, y teobromina, una sustancia similar a la cafeína, que potencia aún más el rendimiento y estimula la circulación. La energía del plátano Más proclive a preservar la silueta que el chocolate, aunque no menos eficaz para la activa “gestión emocional” natural; veamos: los plátanos están llenos de nutrientes y fibras y contienen muy poca grasa en comparación con el chocolate; también son ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos, y proporcionan al organismo un rápido aporte de energía. Además, los plátanos son fácilmente digeribles y pueden reequilibrar los niveles de ácido en el organismo. Y el triptófano que contienen ayuda a producir serotonina, la hormona de la felicidad, que tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso y fomenta el pensamiento positivo y un estado de ánimo optimista. Estimulante piña La piña es otro estimulante del bienestar físico, y un aliado contra la frustración. Esta delicia llena de energía es rica en minerales y vitaminas y contiene compuestos activos que estimulan la producción de serotonina, generando una optimista vitalidad. Al mismo tiempo, otros componentes calman la ansiedad y alivian la agitación nerviosa. 4 La vitamina C que contienen las piñas también estimula la circulación y el metabolismo; la combinación de componentes activos fomenta la capacidad que tiene el cuerpo de autocuración, calma los nervios y ayuda en problemas de concentración y motivación. Y si tomas piña por la noche, te estarás administrando una pastilla natural para dormir: por la noche, el cerebro convierte el triptófano en melatonina, la hormona del sueño. El gran efecto del pimiento Capsaicina es el nombre de la sustancia milagrosa que combate la frustración, la ira y la depresión. Se encuentra en el chile, y produce una ligera sensación de quemazón en la lengua. El cerebro percibe este calor picante como si fuera dolor, y para contrarrestarlo responde liberando endorfinas que potencian las sensaciones de bienestar. Este efecto se conoce en biología como el “gran efecto del pimiento”. Como puedes ver, quien no se consuela es porque no quiere…Está claro que nunca antes los fabricantes de alimentación habían mostrado tanto interés por los alimentos que influyen en el estado de ánimo de las personas. Tras los productos y alimentos de belleza orientados fundamentalmente a mejorar la forma física, los alimentos que influyen en el estado de ánimo podrían ocupar otro nicho en el campo de productos de valor añadido. Y ya es evidente que los fabricantes ligan el mensaje “bueno para el ánimo…,bueno para nosotros”. Términos de búsqueda habituales: serotonina alimentos, alimentos con serotonina

El triptófano La serotonina, también llamada hormona del humor, es un neurotransmisor (mensajero químico) relacionado con el sueño saludable, el estado de ánimo y el buen humor, y su concentración en el cerebro es directamente proporcional a la concentración de triptófano en el plasma y el cerebro. Los neurotransmisores son compuestos químicos que producen excitación entre las neuronas, lo que hace que éstas se comuniquen entre sí y trasmitan los mensajes. Diversas investigaciones han confirmado que la serotonina es muy abundante en los lugares del cerebro que dirigen el estado de ánimo y el afecto, y por tanto, los cambios en los niveles de serotonina afectan al ánimo. Esta sustancia también actúa como el reloj interno de nuestro cuerpo, y determina nuestros ciclos de sueño y de vigilia. El triptófano es un aminoácido esencial, es decir, un componente de las proteínas que ha de ser aportado necesariamente a través de la alimentación. A través de complejos ciclos metabólicos se transforma en serotonina; y en esta conversión participa también la vitamina B6. Alimentos ricos en triptófano: huevos, lácteos, pescados, carnes, 6 legumbres (soja), frutos secos, frutas (plátano, piña, aguacate). Vitaminas del grupo B Las vitaminas del grupo B son las que más influyen en el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso en su conjunto. · B1 o tiamina. La tiamina juega un papel fundamental en el metabolismo de los hidratos de carbono, por lo que su carencia afecta sobre todo a los tejidos que dependen mucho de este suministro energético, como el cerebro. Un consumo excesivo de alimentos dulces (azúcar, chocolate, bollería, repostería, pastelería, chucherías?) puede reducir las reservas de vitaminas B1, y esta es una de las razones por la que conviene moderar el consumo de estos alimentos superfluos. La escasez de esta vitamina produce irritabilidad nerviosa, falta de concentración y de memoria, y puede ser causa de depresión. Abunda en: soja fresca, germen de trigo, carnes, pescados, frutos secos (nuez del Brasil, anacardo, pipas?), legumbres o cereales integrales, especialmente en la avena. · B6 o piridoxina. Interviene en diversos aspectos del metabolismo y la biosíntesis de diversos neurotransmisores -entre ellos la serotonina a partir de triptófano-, y en la formación de las vainas de mielina de las neuronas, aislamiento necesario para que las neuronas y las fibras nerviosas puedan transmitir correctamente las señales y, por tanto, las órdenes de nuestro cerebro a los músculos del cuerpo. Su aporte deficiente puede causar irritabilidad, nerviosismo, fatiga e incluso depresión. Encontramos esta vitamina en: germen de trigo, sesos y vísceras, pescado azul, quesos curados, frutos secos, cereales integrales, legumbres, levadura de cerveza. · B12: Interviene en el buen funcionamiento del sistema nervioso, por lo que su deficiencia produce trastornos neurológicos, como neuropatía sensitiva con irritabilidad y depresión. Los alimentos de origen animal son las fuentes dietéticas de esta vitamina, y destacan: hígado y vísceras, pescado azul (sardinas), solomillo, paté de hígado, huevos y queso. Ácidos grasos esenciales Los ácidos grasos esenciales, linoleico y linolénico, son necesarios para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso y del cerebro por su abundancia en la membrana de las neuronas. Un aporte adecuado de ácidos grasos esenciales se consigue consumiendo aceite de semillas, frutos secos, germen de cereales, aguacate, margarina 100% vegetal, cereales integrales, soja y aceite de hígado de bacalao, o complementos dietéticos como el aceite de onagra y el germen de trigo. Fosfolípidos Los fosfolípidos son una mezcla compleja de grasas, ácidos grasos esenciales, ácido fosfórico y dos vitaminas del grupo B como la colina y el inositol. 7 Estas sustancias forman parte de la membrana de todas las células, incluidas las neuronas, por lo que es precisa una concentración adecuada de estos compuestos en el organismo para el buen funcionamiento celular. Abundan en: hígado, sesos, corazón y yema de huevo. Hierro Las células cerebrales utilizan hierro para su funcionamiento normal a cualquier edad y este mineral interviene en la función y síntesis de neurotransmisores. Por ello, la deficiencia en hierro se relaciona con menor capacidad de concentración, de atención y de memoria y menor rendimiento escolar o laboral. Los alimentos más ricos en hierro son: almejas, berberechos y similares, levadura, morcilla, vísceras (hígado, riñón), germen de trigo, foie gras, carnes (sobre todo de caballo), pescados, legumbres, frutos secos o cereales integrales. Los alimentos vegetales contienen hierro de menor absorción por el organismo. No obstante, combinándolos con alimentos ricos en vitamina C o en proteínas, aumenta la absorción orgánica de este mineral. Excitantes y relajantes Además de los alimentos que nutren y favorecen el funcionamiento normal del sistema nervioso, también hay otros que contienen sustancias excitantes que pueden acelerar su actividad provocando nerviosismo o agravando la excitación. El estimulante por excelencia es la cafeína, un alcaloide abundante en el café, el té (teína), las bebidas de cola, el cacao y el chocolate (teobromina). El ginseng también es un potente excitante y se añade a ciertas bebidas estimulantes o se consume como complemento. Asimismo, el alcohol que contienen en mayor o menor cantidad las bebidas alcohólicas altera al sistema nervioso porque es un potente tóxico para las neuronas. Las sustancias estimulantes excitan pero no nutren y, aunque momentáneamente pueden proporcionar cierta ayuda, su uso continuado y exagerado acaba produciendo desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés. Para combatir el exceso de nerviosismo, se debe asegurar que el tejido nervioso esté bien nutrido, incluyendo alimentos ricos en los nutrientes descritos (hidratos de carbono, triptófano, vitaminas del grupo BB, hierro y fosfolípidos). En estos casos, además de revisar que la dieta sea equilibrada, se aconseja incluir alimentos integrales, cereales como la avena, frutos secos, legumbres, aceite de semillas y complementos dietéticos como la levadura de cerveza, el germen de trigo o la lecitina de soja. También se puede hacer uso (siempre consultando a una persona experta) de plantas que contienen sustancias que ralentizan la función nerviosa y proporcionan al organismo la sensación de relajación esperada. Algunas plantas relajantes: avena, azahar, espino albar, melisa, pasiflora, valeriana, tila.

 

Educación Alimentaria y Nutricional

La Encuesta Nacional de la Situación Nutricional, ENSIN 2010, determinó que si bien los colombianos hemos mejorado en la lucha contra la desnutrición, específicamente en la anemia y el hambre en los niños y niñas colombianos; ha aumentado el sobrepeso y la obesidad en todos los grupos de población.

Esta situación impone el reto de fortalecer los esfuerzos para erradicar el hambre y la desnutrición, y simultáneamente prepararnos para enfrentar los problemas propios del mundo urbanizado e industrializado, como son el sedentarismo y la obesidad.

En respuesta a los desafíos que nos plantea la ENSIN 2010, a los principios establecidos en la Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional y en la Ley 1355 de 2009, el ICBF se encuentra desarrollando la actualización de las Guías Alimentarias para la Población Colombiana y ha elaborado la propuesta del Plan Nacional de Educación Alimentaria y Nutricional.

Es así como la Educación Alimentaria y Nutricional juega un papel primordial en la adquisición de estilos de vida saludable por lo cual se propone aplicar modelos pedagógicos propios para este propósito como los son por ejemplo, las pedagogías activas y la combinación de experiencias de aprendizaje que facilitan la adopción voluntaria de conductas alimentarias saludables.

 

https://www.icbf.gov.co/bienestar/nutricion/educacion-alimentaria#:~:text=Para%20tener%20una%20presi%C3%B3n%20arterial,animal%20como%20mantequilla%20y%20manteca.

 

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